Responsabilidad, reflexión y dudas políticas,

Responsabilidad, reflexión y dudas políticas -
Recibo un e-mail de un ex alumno que cursó "Publicidad Política", materia de cuarto año de la Carrera de Publicidad, en 1997 en la Universidad Abierta Interamericana. Además de alegrarse y alegrarme mi ex alumno y amigo de Facebook me hace una pregunta que, en serio, me preocupa porque no fue fácil encontrar una respuesta:
¿Después de dedicar al menos tres clases al libro "La mentira en la propaganda política y en la publicidad" (acompaño foto), quiero saber si todo lo que posteas en Facebook es honesto o es también parte de la mentira que me hiciste no sólo estudiar sino buscar ejemplos y pensar sobre el asunto?
Carajo. Dije en voz alta, carajo, cuando terminé de leer el párrafo.
Fui a la biblioteca y encontré el ejemplar, varias veces subrayado y como me pasa con otros textos, cuando lo releo no me acuerdo nada, como si nunca lo hubiera leído. Pero también me pasa que rápidamente me doy cuenta que esas palabras escritas por Guy Durandin (así se llama el autor) aún resuenan en sus puntos básicos.
No voy a explicar acá que dice el autor. (Si a alguien le interesa el libro está en internet y Google te ayuda a encontrarlo).
Pero voy a intentar contestarle a mi amigo y ex alumno.
La publicidad política tiene como misión fortalecer la idea de votar a un candidato ya elegido o pre-elegido por el votante, pero especialmente, convencer a uno que está indeciso y fluctúa entre uno y otro.
Los mecanismos de la persuasión son complej
os, pero sin dudas se conocen y descubren cada tanto maneras de conseguir el objetivo que se propone el candidato, el partido o la corporación que paga por ese trabajo.
En algunos casos el mensaje publicitario intenta inscribirse en un paño que ya tiene escrito miles de mensajes. Por eso se intenta sacudir lo ya escrito y lograr que el nuevo mensaje desplace a los anteriores. Por eso se necesita de la mal llamada creatividad. La originalidad publicitaria es buena cuando desplaza lo anterior porque el llamado de atención es, justamente, inherente a lo que se quiere conseguir. Si no es así, la originalidad no sirve.
Ahora bien, el amigo y ex alumno, me pregunta si lo que yo hago acá es honesto, si miento, si puedo dormir tranquilo con las cosas que escribo.
Creo que sí, pero no estoy seguro.
Muchas veces me encuentro con dudas acerca de la vehemencia, del uso de los recursos que aprendí durante tantos años e inclusive de algunos argumentos.
Entonces tengo que recurrir a dos herramientas:
1. La emoción - Ahí no tengo dudas. Estoy convencido que entre las brechas tan mentadas de hoy en día, entre los dos campos que sin dudas se divide la realidad, estoy con los que más luchan, pelean, son explotados, afanados y lo que es peor, son seducidos por la falsa idea de la felicidad de las Marcas, el Tener, la Posesión. Es decir, amigo, creo que Durandín tiene razón en la perversidad del capitalismo. Es decir me da bronca que me saquen de mi campo a gente que subió un escalón en lo social y me lo transformen en un traidor a su clase. No creo que la felicidad esté en usar MARCAS ORIGINALES Vs MARCAS TRUCHAS. Por el contrario, la emoción me lleva a querer más la MARCAS TRUCHAS. Y eso que de lo que más entiendo es de Construir Marcas.
2. La Razón - Ahí me siento menos cómodo con mis posteos políticos en FB. Creo que en el plano de los argumentos todos perdemos. La emoción es más fuerte. Ayer un amigo ,me dijo que cuando iba a la Plaza no dejaba de producir un nudo en la garganta cuando la escuchaba a Cristina. Le dije que me pasaba lo mismo. (Qué boludos, pensé por un instante)
Conclusión: Me creo bastante y me siento bastante bien con lo que hago, especialmente porque NO ME MIENTO y por eso creo que NO MIENTO.
De algo estoy seguro: que hay dos campos. Y como dice Pablo Iglesias de Podemos (España) al menos no me cabe duda : Los de Arriba y los de Abajo. Yo creo que los de arriba son menos pero muy poderosos. Los de Abajo somos muchos y más débiles.
Como digo últimamente yo vengo de esa mierda que se llama Marketing. Pero estoy dispuesto a demostrar que ahí también hay dos campos - Los que quieren usarlo para afanarte y los que queremos usarlo para igualarnos.
Créeme o no. Es tu derecho. (perdón por lo extenso).

Marcelo Cosin DNI 4383747.